sábado, 21 de noviembre de 2015

Casi un año después...

Tengo tiempo si escribir por acá, por eso me gustaría plantear una solución conmigo misma y decir que debería hacerlo más seguido ya que escribir aquí me hace sentir más cuerda en el futuro. Uy esos posts que echan el cuento pero no completo… Es ahí cuando me doy cuenta que soy un desastre de persona pero aún tengo esperanzas de humanidad.

Bueno, desde mi último post han pasado varias cosas. He ido a Venezuela y regresado (gracias a Dios y la virgen purísima! – connotación para mi exageración), fui al otro lado del mundo por primera vez y conocí Turquía y sus letrinas (pero que buena comida… oh my gosh), regresé a los “States” y entré al College de nuevo. Déjenme decirles que esta vida de estudiante es el chupa cabra del dinero, pero es una forma válida de quedarte sin pedir “el que no debe ser nombrado” y/o casarte con alguien que no quieres y que te hará la vida miserable de alguna u otra forma (qué difícil conseguir un gringo que nos entienda DE VERDAD y que a la final no trate de exprimirte también).

Bueno, estudiar… Eso sonaba mejor en mi cabeza. Lo bueno es que conseguí una carrera que ahora pienso debió haber sido mi carrera desde un principio, con esto no digo que me arrepiento de lo que aprendí en la UNITEC pero esto es algo que me satisface, me llena. Empecé a estudiar Gerencia de Hospitalidad (Nope, no tiene nada que ver con Hospitales, eso se lo dejé a Arisay en DC), esto tiene que ver con Hoteles, Restaurantes, Bares, Eventos, lo que me gusta. Y lo bueno es que en el poco tiempo que tengo aquí, ya sé que no quiero tener un Restaurant. ¿Eso es bueno, no?
Yo me voy por los eventos, pero la gente que me conoce ya sabe eso. Y bueno uno que otro bar no estaría mal… tal vez unos gentleman clubs? (striptease + alcohol = $). Ahora bien, me gusta mucho esta carrera pero literalmente odio a muerte a la gente que trabaja en administración y más a los de admisión que me tratan como si crucé la frontera de ilegal. Y ese es uno de los peores atributos de este estado, la gente. Aquí todo el mundo te trata mal, todo el mundo es repugnante y cuesta un mundo mantener una conversación por más de 10 minutos con alguien. Al menos este otoño fue diferente y he tenido la oportunidad de conocer gente normal que me hacen sentir bienvenida. Si se mueren por venir a New Jersey o a New York City a quedarse, les recomendaría lo piensen dos veces (y si eres simpático mucho más). Yo no veo la hora de irme de estos lares, no es lo mío. Si quieres sobrevivir aquí tienes que ser arrogante, antipático, rudo, pensar lo peor primero y lanzarte de malas. Entonces, nope gracias.

Me gustaría que supieran que no es fácil vivir aquí pero tampoco es imposible. Hay gente que viviendo aquí te bajará los ánimos de venirte, te dirán que es difícil, que la vida no es la misma, que serás un esclavo, entre otras. Bueno, obviamente la vida no es la misma. El pan francés no sabe igual. Pero si el plan es vivir seguro y tranquilo y dejar a un lado las comodidades del oportunismo por unos años, entonces inténtalo. Sólo hay que bajar un poquitín las expectativas de conseguir un solo trabajo por debajo de la mesa y que te alcance para rentar un apartamento, aquí las cosas son caras y el dinero se esfuma de las manos. Uno se ve víctima de la rutina cochina de aquí, es medio aburrido, pero de nuevo, si el plan es estar tranquilo, he aquí tranquilidad.